Un hombre eslovaco fue atrapado en su coche bajo una avalancha de nieve, se liberó bebiendo 60 botellas de cerveza, que llevaba en el coche, y orinando sobre la nieve para derretirla.
Los equipos de rescate encontraron a Richard Karl borracho cuatro días después de que su coche fuese enterrado en las montañas de las Tatras.
¡Ya sabeis!, si vais de viaje por el norte, llevaros unas cuantas cervezas.